Está bien, me rindo. Ya no debo seguir luchando contra la corriente, es imposible. Y sí, quizá me ha agotado mi incesante cabezonería, pero no puedo dejar de ser yo bajo ninguna circunstancia. Aunque, hoy por hoy, digo, repitiendo, que me rindo. Como dijo un día un buen sabio: una retirada a tiempo es una gran victoria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario