28/1/12

Igualo mi vida a una habitación llena de puertas y ventanas, unas abiertas y otras muchas cerradas. En ciertas ocasiones, me han comentado de cerrar alguna, que por error esta/ba abierta, pero  la nostalgia me invade y cerrar una historia significa tomar innumerables decisiones nuevas. Cuando sencillamente veo que todo puede conmigo, no me lo pienso dos veces y cierro todo inmediatamente, sin pensarlo. La vida se me va en ello, en dos segundos lo consigo hacer. Es mi récord.
Necesito escuchar música.
Pretendo pensar sentada en mitad de esa habitación. Sin gente que me perturbe, que me diga lo que tengo que hacer o sencillamente ni siquiera me dejo a mí misma. La mente en blanco por unos instantes y caigo en la cuenta que no sé que será de mi mañana ¿quién lo sabe?
Necesito escuchar música otra vez.
Sé, de hecho soy totalmente consciente, que volveré a abrir muchas puertas que he cerrado sin pensarmelo dos veces; aunque también me imagino que ya es hora que alguna permanezca
cerrada para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores