Ahora que más lo necesitaba, cuando mi corazón empezaba a divagar con el ánimo vencido por no encontrar una luz de esperanza que calme sus inquietudes. Ahora, que ya se ahogaba en sus fuerzas y le costaba salir de ese vaso en el que se hundía por cada gota derramada, que poco a poco colmó y no se vació. Decidido a echar hacia un lado la vista e ignorar todo lo referible a ese cruel sentimiento que lo tortura sin piedad. Ahora, apareces tú, que aún estando en otro lado de una triste charca, me haces sonreír, le haces sonreír.

triste tu caso chata... se lo que se siente tener a alguien especial del otro lado del charco...
ResponderEliminarPD: te quiero!