Odio esta vida de locos, y lo peor es que yo pertenezco a ella. No soporto no saber lo que quiero, y día a día veo que no soy la única. Tener 17 años es díficil, ser adolescente es difícil y más si los factores más importantes no estan a tu favor. La inmensa cantidad de hormonas revolucionadas, que van de un lado hacia otro en tu interior hacen que hagas cosas absurdas, inútiles. Pero claro, siempre quedará el otro lado de la realidad, aquel ápice contrario que consigue controlarse, que no hace lo mismo que el resto por el simple hecho de no querer ese estilo de vida, el que se acaba quedando solo. Para mi, el que nada a contracorriente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario