Quizá espere que alguien venga y me saque a la fuerza de mi casa para dar un paseo o simplemente que venga a verme. A lo mejor, una llamada y una charla no muy prolongada que me saque una sonrisa. Si acaso, un mensaje suyo o una simple señal de vida. Un gesto, una caricia, unas palabras de apoyo, que alguien se desviva un par de segundos.
Creer es fácil, pero más bien sé que todo eso está en mi ser y no por ello he de esperarlo de los demás. Aún así, siento haber sido un humano al que las situaciones hieren.
No todos los días uno puede nacer mosca.
ResponderEliminarNace, y en apenas medio mes muere. Pero feliz.
Estoy segura.
En ese período de tiempo son tan sabias que prefieren la mierda al ser humano.
Y para más inri y darle misterio al asunto me despido con: "Palabras de una filántropa."