D: ¡Hey! ¿Qué haces aquí?
S: Necesito saber porque me quieres.
D: Porque te quiero..
S: De verdad me gustaría creerte cuando dices esas palabras, pero tal vez, si supiese el por qué, dejaría de asustarme cuando las oigo y no tendría miedo a decirlas.
D: Vale. Bueno, si quieres hablar sobre por qué..
S: Lo hago por mi madre y sus tantos maridos.
D: Ahí. Ese es el por qué. Porque últimamente me gusta cuando me interrumpes, que es a menudo. De todas formas, te quiero porque no te disculpas sobre quien realmente eres: Preciosa, elegante, sexy como el infierno.
S: Ahora estás haciendo que me ponga colorada.
D: Esa es otra razón. Eres totalmente inconsciente del efecto que causas en mí. También eres completamente inconsciente de que ríes como una niña de 4 años.
(ríe)
D: Justo así. [...] Eso es lo que te hace tan increíble.
S: Bueno, tu eres increíble también, sólo por decir todas esas cosas ya lo eres. Y te quiero.. pero me tengo que ir.
D: ¿Qué?, ¿qué pasa ahora?
S: Una de tantas razones por las que me quieres. (Le da un beso rápido y se aleja)
No hay comentarios:
Publicar un comentario