A veces simplemente me planteo determinadas situaciones que jamás podrían ocurrir, ni siquiera en mis mejores "pesadillas". Me propongo evadir situaciones absurdas, y ahí, es cuando entras tú. Tú, interrumpiendo mis más íntimos pensamientos y rompiendo todos mis esquemas, como siempre. Y eso que ni siquiera se te puede pasar por la cabeza que lo haces, como si lo hicieras inconscientemente.
Mi mente de convierte en un gran lío, realmente difícil de desliar (hacia tiempo ya que no me ocurría). Y me vuelvo a preguntar, ¿qué hago contigo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario