11/9/11

Por favor y gracias.

Estas ahí, apoyado en el quicio de la puerta, sin saber muy bien qué haces ahí, cual es tu misión. Tu sonrisa es desafiante, sin embargo tus ojos inquietos muestran el lado de ti que tanto me gusta, asustado y frágil. Lástima que tu futuro en esa puerta se decida con un sí o un no, dentro o fuera. En un tiempo pensé que eras un ocupa extraño, diferente y aunque entraste sin permiso me hacías sonreír; te dejé, no le vi problema alguno y tras un par de semanas oficialmente eras un habitante más. Caminabas de un lado hacia otro, conocías cada rincón y yo no me quejaba, es más te daba permiso aunque no lo necesitabas. Varios meses después, me muestras tu verdad y te conozco. Y Ahora, que logro saber que has sido dañino y que he conseguido empujarte hasta la puerta, dudo. ¿Qué eres realmente para mí? Mejor, sal de mi corazón cuanto antes. ¡Ah! Y devuélveme la llave.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores