16/4/11
my own.
Porque una vez me quisiste vender el cuento de que no existen límites, y para que engañarte, no me lo creí. Estoy en uno de esos momentos en los que si de mi dependiera, nada volvería a ser igual o nada hubiera sido así. Mi límite no sé si lo alcancé ayer o hace varios días, meses quizá.. de hecho no me di cuenta hasta ahora que me encuentro al borde del precipicio. Límite al que jamás pretendí llegar, al que fui arrastrada por cada situación que me planteaste. Desde ya te digo, que me tiro. Me lanzo al vacío, como aquel que no teme a la muerte, aquel del que habla una de mis canciones favoritas. Quizá sea esta la manera de empezar de nuevo, en el centro de todo. Donde aún mi vista no alcance lo lejos que quedan mis nuevos límites, allí donde pueda poseer más momentos felices de los que ahora tengo.
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