1/12/12

waste of time

Quizá, ahora que ya hemos llegado al último mes del año, ese en el que hacemos balance del los otros 11 meses restantes, ahora, que ya se terminan los intentos en los días del 2012, pueda hacerme una nueva idea sobre mí.
Quisiera poder decir que he querido alguien un poco más que a mí misma, pero no. Otro año que pasa sin poder dedicarle mi tiempo a alguien. 
Enero, febrero, marzo.. meses que han pasado por mis manos el mismo tiempo que tarda el humo de un cigarro en desaparecer. El tiempo vuela y con él nuestras vidas. Vidas que giran unas en torno a otras, que se enlazan y que se separan. En tan poco tiempo, muchas caras que asimilar, aguantar y olvidar.
Destaco un par de risas, besos y puede que algún abrazo. Intento ocultar los defectos y con un tímido gesto busco algo nuevo que proponerme. 
Treinta y un días.
Solo treinta y uno para buscarme una nueva ilusión, un reto o quizá algo que me quiera proponer y sepa que al fin y al cabo no vaya a terminar haciendo.
Escribo y escribo, sin realmente saber bien que decir, sin saber como enlazar un fragmento de ilusión con otro de desilusión. Dejo atrás tantas letras que tal y como nacieron en mi mente, ahí murieron sin ser escuchadas, sin ni siquiera obtener un poco de protagonismo.
Y hoy, que busco un poco de calor con una vieja manta, una estufa y una fina sudadera, espero a que pase el tiempo, un poco más de tiempo, total ¿cuánto tiempo más? si ya he dejado pasar suficiente como para que esta espera sea pura inercia, que ya no duele, que ya no se puede padecer.

Seguidores