Me gusta el invierno.
Me gusta el invierno por una sencilla razón.
Me gusta el invierno porque adoro sentarme frente a la chimenea.
Me gusta el invierno porque cuando me despierto me gusta sentir el peso de las mantas y el calor que éstas me proporcionan.
Me gusta porque es aún más bonito sentir el calor de alguien cuando me abraza.

